Imaginen diseñar el futuro de la sostenibilidad espacial en tan solo una mañana. Ese fue el reto al que se enfrentaron veinticinco estudiantes universitarios de perfiles STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas). Reunidos en el TalentPRO Challenge de GMV Construyendo el espacio del futuro, una iniciativa impulsada por Vocento y U4IMPACT, estos jóvenes talentos midieron sus capacidades frente a cinco de los problemas más complejos que afronta la industria aeroespacial. Para llegar a esta cita, los participantes tuvieron que superar un riguroso proceso de selección que analizó no solo su excelencia técnica, sino también sus habilidades transversales o soft skills, un filtro que reunió en una misma sala a algunos de los perfiles jóvenes con mayor proyección del país. Organizados en cinco equipos de cinco miembros, los estudiantes trabajaron contrarreloj para resolver las cinco líneas de desafío planteadas por GMV, todas ellas centradas en uno de los grandes problemas de la exploración espacial contemporánea: la sostenibilidad y la seguridad en órbita. El abanico de desafíos planteado por la tecnológica GMV abarcaba todo el ciclo de la gestión espacial a través de propuestas muy definidas. En concreto, los estudiantes se distribuyeron para dar respuesta a las cinco líneas de trabajo establecidas para este reto: prevenir antes que curar: cómo diseñar vehículos espaciales que generen menos basura espacial; vigilar antes que lamentar: qué tecnologías desarrollar para vigilar y monitorizar el espacio; coordinar antes que improvisar: cómo evitar colisiones entre satélites y con la basura espacial; limpiar antes que colapsar: cómo eliminar los residuos ya acumulados en órbita; y proteger antes que reaccionar: cómo garantizar la seguridad en el espacio. Para abordar cada desafío, los equipos siguieron una metodología de innovación estructurada en cinco fases con tiempos definidos: investigación (búsqueda de información y datos sobre la problemática), divergencia (generación de ideas sin atender aún a su viabilidad), convergencia (selección de la propuesta con mayor potencial), prototipado (diseño y desarrollo de la solución) y comunicación (preparación del pitch final). Después de tres horas de trabajo, cada equipo defendió su propuesta ante un jurado formado por Alberto Águeda, director of Space Surveillance and Traffic Management en GMV; María José Germán, Head of People Management en GMV; Mariana Ramonell, directora de Sostenibilidad en Vocento; y José Orihuela, COO y responsable de calidad en U4IMPACT. Tras la deliberación, el jurado seleccionó como propuesta ganadora la del equipo que trabajó en la coordinar antes que improvisar: ¿cómo evitar que los satélites choquen entre ellos y con basura espacial?. El grupo, integrado por los estudiantes Carlos Fernández, Sandra Sánchez, Clara Bueno e Iván Bouza, planteó ‘GMV Butterfly’, una herramienta basada en inteligencia artificial que anonimiza y analiza datos orbitales para detectar riesgos de colisión en el espacio, generando recomendaciones de actuación y facilitando la coordinación segura entre operadores de satélites. El equipo vencedor recibió un premio consistente en una dotación económica de 500 euros para cada uno de sus miembros. El TalentPRO GMV Challenge, impulsado por Vocento y U4IMPACT, consolida así un formato que conecta el talento universitario con los retos reales de la industria, ofreciendo a los estudiantes la oportunidad de medir sus capacidades en un entorno profesional y a las empresas, una vía directa para descubrir a la próxima generación de profesionales.
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Author : (abc)
Publish date : 2026-06-29 17:53:00
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