Lo que Paloma (71) y Tony (78) experimentaron al verse por primera vez en ‘First Dates’ fue lo contrario a un flechazo: lo suyo se puede definir como desamor a primera vista en toda regla. Y ninguno tuvo la capacidad de disimular las ganas de salir huyendo del restaurante. La matemática jubilada, natural de Madrid, dejó maravillada a Lidia Santos en cuanto entró, con su look rompedor y moderno. Se presentó como una mujer echada para adelante, divertida, soñadora y amante de los retos. Precisamente, acudir a ‘First Dates’ ella se lo planteaba como un gran desafío, aunque también pensó que se le antojaría divertido. En el amor, confesó, no le ha ido demasiado bien. «Nadie se fija en mí», se sinceró ante la mano derecha de Carlos Sobera. Cree que asusta a los hombres por ser diferente. «Soy una mujer con dos ovarios y no puede conmigo», aseguró en su carta de presentación. Pese a las malas experiencias, no cejó en el intento de encontrar a su media naranja: un hombre divertido, alto, educado, aventurero, que le guste el deporte… Un poco como ella. El ‘dating show’ emparejó a Paloma con Tony, jefe financiero también de Madrid, cuya mayor virtud es ser claro e ir directamente al grano. «La sinceridad es lo que lleva al entendimiento», presumió al ser entrevistado por el equipo del programa. Sin embargo, en esta ocasión, tanta franqueza solo le valió para salir del restaurante compuesto y sin cita. Paloma no se parecía en nada al prototipo de Tony, que esperaba una mujer «un poco más guapa». Pero la impresión traspasó la simple desilusión del soltero, que se quedó sin palabras… En sentido literal y figurado. «La verdad es que me ha impactado. Me he quedado planchado», reconocía en los totales. El mutismo de Tony pronto hizo saltar las alarmas de Paloma, que notó la incomodidad de su cita. «¿No soy tu tipo?», le preguntó directamente. Él no tuvo más remedio que sincerarse. «Tú, el mío tampoco», contraatacó ella. Para el soltero supuso una especie de alivio saber que la falta de atracción era recíproca, porque así tuvo la excusa perfecta para no cenar con Paloma. «Agradezco que me lo digas, porque entonces la cita no tiene mucho sentido», comentaba, para después seguir despotricando a gusto en privado. «No me ha resultado ni siquiera atractiva. Entonces, ha sido como un golpe, como un mazazo», insistía. Con las cartas encima de la mesa, Tony quiso dejar la velada de inmediato, creyendo que no debían seguir adelante dado que no sintonizaban. Sin embargo, Paloma no compartía su punto de vista y le propuso al menos cenar y mantener una agradable conversación. «Se te ve una persona encantadora, pero no eres mi tipo. Es un poco absurdo seguir con el tema», rechazó el madrileño. Paloma no estaba dispuesta a dar la cita por terminada tan rápido, al menos sin recibir una explicación convincente. «Tú lo ves absurdo, ¿me puedes explicar por qué?», quiso saber. Tony tenía claro su argumento: «¿Qué sentido tiene seguir una cita en este lugar que se supone que es para buscar pareja?». Mientras él daba por perdida cualquier posibilidad de entendimiento, la soltera deducía que «yo soy mucha mujer para él». Tony, por su parte, insistía en que «para mí la primera impresión es importante». Una opinión que Paloma rebatió, alegando que «muchas veces la primera impresión no es la verdadera». La madrileña, de hecho, aseguró que habría estado dispuesta a continuar con la velada pese a no sentir atracción por Tony. «Hubiera cenado con él solamente por respeto. Me ha parecido una falta de educación brutal. Este señor no ha pensado en el daño que puede causar a cierto tipo de persona. Hay personas que no lo aceptan y cogen casi depresión. Yo no, yo me he quitado un muerto de encima», sentenció ante las cámaras.
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Author : (abc)
Publish date : 2026-09-29 21:02:00
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