Al margen de cuestiones más o menos espurias, lo cierto es que el imperialismo norteamericano vuelve a estar de moda, si se me permite el uso de una expresión que para aquellos de piel más fina puede resultar un tanto desafortunada. Sin embrago, no es nada nuevo, si tenemos en cuenta que las ambiciones expansionistas de los Estados Unidos son un rasgo que ha identificado su espÃritu nacional desde sus orÃgenes. Fue en 1823 cuando James Monro e, quinto presidente de la joven nación, enunció los principios de la que en su honor fue definida como Doctrina Monroe . Las lÃneas generales marcadas por esta corriente polÃtica establecieron que cualquier intervención por parte de una potencia extranjera en los asuntos del continente americano podÃa ser interpretada como un acto hostil contra Estados Unidos. El precepto se resume en la famosa frase ‘América para los americanos’, atribuida al presidente Monroe pero que en realidad habrÃa sido planteada por el entonces Secretario de Estado John Quincy Adams . Desde entonces, las sucesivas administraciones estadounidenses la han tenido muy presente a la hora de definir su actuación en Hispanoamérica, considerada como una cuestión de polÃtica interna. El núcleo teórico de la Doctrina Monroe puede considerarse resultado directo del concepto conocido como ‘destino manifiesto’ de Estados Unidos. La ideologÃa contenida en el mismo es expresión de la creencia extendida entre sus dirigentes de que el paÃs es una nación elegida, convicción que hunde sus raÃces en el dogma de predestinación calvinista traÃdo por los primeros colonos puritanos que llegaron a las Trece Colonias . Por la autoridad concedida por la Divina Providencia, Estados Unidos tendrÃa todo el derecho a extender sus fronteras hasta llegar a las costas del PacÃfico por el Oeste, e incluso más allá hacia el Este y el Caribe, aunque fuera a costa de la integridad territorial de aquellos paÃses que se interpusieran en su expansión, como fue el caso de México, que por el Tratado de Guadalupe Hidalgo perdió más de la mitad de su territorio en beneficio de Estados Unidos, y más tarde España, con ocasión del Desastre del 98. En nuestros dÃas, le habrÃa llegado el turno a Canadá y Dinamarca, naciones soberanas que asisten impotentes a las amenazas de anexión forzosa de todo su territorio, en el supuesto canadiense, y de Groenlandia, en lo que afecta al paÃs escandinavo. El relato supremacista de la Doctrina Monroe y el destino manifiesto fue recogido por el Manifiesto de Ostende , documento elaborado en 1854 por un reducido grupo de diplomáticos norteamericanos destinados en Europa, reunidos secretamente en la ciudad belga de Ostende. Por sugerencia del secretario de Estado William L. Marcy, el embajador en España Pierre Soulé, el ministro plenipotenciario para el Reino Unido James Buchanan y John Y. Mason, representante norteamericano ante el gobierno de ParÃs, discutieron sobre los beneficios que para Estados Unidos podÃa suponer la adquisición de Cuba . La estrategia se planteó como una cuestión de seguridad nacional que justificarÃa el uso de la fuerza si las autoridades españolas se negaban a entregar la isla voluntariamente. Las lÃneas maestras fijadas en materia de polÃtica exterior por la Doctrina Monroe, la ideologÃa supremacista expresada por el precepto del Destino Manifiesto y las veladas amenazas del Manifiesto de Ostende, revelaron las verdaderas ambiciones expansionistas de la joven nación. Esta actitud, que podrÃa calificarse sin rubor como imperialista, supuso una confianza desmesurada en la superioridad de las capacidades y principios rectores de Estados Unidos frente a los de otras naciones consideradas atrasadas, y por tanto, inferiores. Bajo estos principios, la agresiva polÃtica exterior desplegada por el Departamento de Estado norteamericano durante décadas entró en conflicto con los intereses de aquellos paÃses que no estaban dispuestas a someterse a sus dictados. En lo que se refiere a la intervención norteamericana en Venezuela , estamos asistiendo a una puesta al dÃa de lo que algunos creyeron que eran viejos métodos del poderoso vecino del Norte, nación que se resiste a envejecer.
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Author : (abc)
Publish date : 2026-01-12 05:02:00
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